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El
Teatro de San Carlos, construido en 1737, es uno de
los más antiguos de Europa (más que
la Scala de Milán y La Fenice de Venecia) y
durante muchos años colocó a Nápoles
como la capital de la música europea, ofreciendo
siempre espectáculos, excepto desde mayo 1874
a diciembre 1876 después la caída del
Reino borbónico.
Las
actividades siguieron, superando problemas como
el terrible incendio de 1826 y la tragedia de
la Segunda Guerra Mundial. Después del
incendio, el teatro se construyó en pocos
meses, mientras durante el conflicto se preferieron
los conciertos. El teatro tiene la primacía,
compartida por el Teatro de la Scala, de la
primera escuela de baile fundada en Nápoles
y Milán en 1812. En 1816 nace la Escuela
de escenografía
.
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Teatro de San Carlos, fachada principal |
Carlos
de Borbón quiso un nuevo teatro en Nápoles
(sostituyendo el de San Bartolomeo) en la renovación
proyectual de la ciudad de su Reino indipendiente.
El 4 de marzo de 1737 el arquitecto Giovanni Antonio
Mediano firmó el contracto (a seguir para los
Palacios Reales de Capodimonte y de Portici): el 4
de noviembre el teatro estaba listo.Mediano proyectó
una larga sala de 28,60 metros y ancha 22, 50 metros;
184 palcos dispuestos en 6 filas, con un palco real
más grande para hospedar a 10 personas; un
ancho escenario para cualquier movimiento escenográfico.

Teatro de San Carlos, fachada lateral |
El
presupuesto fue de 100.000 ducados; 32.000 del
Rey, el restante se ganó de la venta
de las primeras cuatro filas de palcos (cada
cual 580-770 ducados): tener un palco cerca
del real, era un signo de distinción
entre la nobildad napolitana. |
Inaugurado
por Carlos el 4 de noviembre de 1737, con la obra
Achille in Sciro por Metastasio, orquestrada por Domenico
Sarro.
«Il
teatro si impose immediatamente all’ammirazione
dei napoletani e degli stranieri, per i quali
divenne in breve tempo un’attrattiva giudicata
senza eguali: per la grandiosità, la
magnificenza dell’architettura, le decorazioni
in argento e oro, gli addobbi sontuosi in azzurro,
colore ufficiale della Casa Borbonica, per il
valore artistico degli spettacoli» .
El Teatro de San Carlos llegó a ser,
antetodo, expresión de la Escuela napolitana
de música, famosa en toda Europa por
la obra cómica (ésta no se representaba
en el teatro) que la trágica citamos
compositores como Cimarosa, Paisiello... |
La fachada del Teatro
desde la Galería Umberto I |
«Non
stupisce, allora, che Napoli fosse considerata in
quel tempo la capitale della musica europea e che,
di conseguenza, molti compositori stranieri guardassero
al San Carlo come a un traguardo della loro carriera:
fu il caso di Hasse, J.C. Bach, Gluck, Myslivecek»
.
La gloria del Teatro de San Carlos se asociaba a su
orquestra, también. En 1780 se componía
de 59 elementos (32 violines, 4 violas, 3 violoncelos,
5 contrabajos, 4 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 4
trompetas, 1 tambor y 2 cémbalos). |